Veamos a continuación algunos consejos o recomendaciones que deberíamos tomar antes de crear o iniciar un negocio propio:

Investigar el mercado
Una vez definida nuestra idea de negocio, es decir, una vez que ya sepamos qué negocio queremos crear, debemos realizar una pequeña investigación de mercados que nos permita tener una primera idea de la factibilidad de la idea.

Por ejemplo, podemos visitar negocios similares al que queremos crear, hacer pequeñas encuestas en donde preguntemos a los encuestados si adquirirían nuestro producto o usarían nuestro servicio. O podríamos hacer pequeñas entrevistas a personas que estén o hayan estado en el mismo tipo de negocio que queremos crear, en donde les pediríamos su opinión sobre nuestro proyecto.

Buscar una diferenciación
Hoy en día, debido al alto números de competidores, se hace necesario que al iniciar un nuevo negocio, éste cuente con una diferenciación, es decir, que ofrezca algo que los competidores no ofrezcan.

Esta diferenciación debe ser algo novedoso, algo que nos permita distinguirnos de los demás, y sea el motivo por el cual los consumidores nos elijan en vez de la competencia, y por el cual vuelvan a consumir nuestros productos o vuelvan a visitarnos.

Por ejemplo, nuestra diferenciación puede estar en un brindar una excelente atención, en brindar un servicio extra, ofrecer un trato personalizado, ofrecer un beneficio extra en el producto, etc.

Invertir con capital propio
Al iniciar un nuevo negocio es recomendable que toda la inversión esté conformada por capital propio, y ya más adelante cuando el negocio empiece a crecer, recién empezar a solicitar préstamos (que nos ayuden a seguir creciendo, pero más rápidamente).

No es recomendable al iniciar un negocio, sobre todo cuando no contamos con mucha experiencia, hacerse de deudas tan pronto.

Si no contamos con suficiente capital propio, una opción puede ser el solicitar préstamos a familiares o amigos, pero siempre asegurándonos de que el monto prestado no sea excesivo y que, una vez obtenido el dinero, no nos vayamos a sentir tan presionados por tener que devolverlo en una fecha límite.

No invertir todo el dinero
Al crear un nuevo negocio, por más medidas que se tomen, siempre existirá el riesgo de que las cosas no sucedan como lo planeado.

Por lo que es recomendable que al invertir en la creación de un nuevo negocio, nunca invirtamos el total de nuestro dinero o de nuestros ahorros. Siempre debemos conservar una parte considerable del total de nuestro dinero en caso de que las cosas no resulten como habíamos previsto.

No dudar en pedir ayuda
Al iniciar un nuevo negocio, no debemos suponer que sabemos todo, siempre habrá algún tema que no dominemos o problema que se presente, y en el cuál necesitaremos la ayuda o consejo de alguien.

No debemos sentir pena al pedir ayuda, pues nadie sabe todo, y uno siempre se necesitará la ayuda de los demás.

Debemos aprovechar nuestros amigos o conocidos que sepan más o tengan más experiencia que nosotros en algún tema, y pedirles su ayuda o consejo cuando sea necesario.

Y, de ser necesario, podemos optar por contratar servicios de asesoría, que nos ayuden en la creación de nuestro negocio, o ante cualquier problema que se presente.